Si bien no hay nada más lindo que ver llegar a un animalito a su casa, debemos saber que los animales domésticos pueden transmitir enfermedades.
- El momento del ingreso de un cachorrito a la casa es el más riesgoso para contagiarse la zoonosis, una enfermedad que los animales trasmiten a los humanos. Los cachorros nacen con un parásito llamado toxora canis y pueden tener hasta 200 de ellos en el intestino. Por eso la desparasitación y la consulta veterinaria temprana son fundamentales.
- La sarna es frecuente por la gran cantidad de perros abandonados que contagian a los de la casa. En el hombre provocan lesiones que pican mucho y se complican con infecciones.
- Cuando aparecen agujeros en el pelaje del perro, puede tratarse de tiña, que en los gatos puede o no presentar síntomas. En el ser humano la reacción alérgica es mucho mayor y forma un anillo rosado alrededor de la lesión.
- Las pulgas y garrapatas jamás anidan en el hombre. Las pulgas sólo sube, lo pican y se van.
- Rabia: El Uruguay es un país libre de rabia urbana, pero no hay que dejar de vacunar a los perros porque los murciélagos pueden tener rabia y contagiarla a otros seres.
- Casi todos los animales pueden contraer toxoplasmosis, pero el gato es el que elimina mayor cantidad de huevos del parásito. Esta enfermedad también se contagia al comer carne de vaca mal cocida o verduras mal lavadas, al efectuar trabajos de jardinería o en los areneros de las plazas, ya que los agentes que trasmiten esa afección pueden vivir allí durante años. La enfermedad la desarrollan quienes están disminuidos inmunológicamente. Contraerla puede ser problemático para una embarazada, ya que puede producir daños en el feto. Por eso es conveniente, en este caso, hacerse un análisis que verifique si esxisten anticuerpos contra este mal en el organismo.
- Las aves pueden contraer la psitacosis (causada por una bacteria), pero los loros, son los que pueden tenerla sin mostrar síntomas. Cuando uno limia la jaula del loro y éste se asusta y empieza a aletear, es el momento de riesgo de contagio, que se produce al aspirar deposiciones volatilizadas. Es conveniente evitar que se vuele la materia fecal humedeciéndola antes de limpiar la jaula y someter a los loros a un tratamiento con antibióticos dos veces al año. |